Manchester City cerró la contratación de Enzo Fernández en el tramo final del mercado y el mediocampista argentino se convirtió en uno de los grandes protagonistas del cierre de la ventana de pases en Europa. La operación se resolvió después de varias semanas de negociaciones entre el club inglés y Chelsea, que finalmente aceptó desprenderse del campeón del mundo.
El traspaso se encuadra entre los más altos de la historia del fútbol, con cifras que superan los 140 millones de euros y que colocan al ex Benfica en una categoría de fichajes reservada para muy pocos jugadores. La prensa británica había anticipado que Manchester City estaba dispuesto a realizar una oferta récord para quedarse con el volante argentino.
Desde el inicio de las conversaciones, la postura del futbolista fue un factor clave. Distintas informaciones señalaron que Enzo Fernández estaba abierto a sumarse al equipo de Manchester y a reencontrarse con Enzo Maresca, en un movimiento que terminó de acelerar la negociación entre las partes.
Chelsea, por su parte, sostuvo durante gran parte del proceso una valuación elevada y exigió que cualquier propuesta se acercara a su pretensión económica para autorizar la salida del mediocampista. Esa firmeza obligó a City a mejorar su oferta hasta alcanzar un acuerdo definitivo en las horas previas al cierre del mercado.
Con su llegada al conjunto de Pep Guardiola, Fernández reforzará un mediocampo que buscaba jerarquía y continuidad competitiva en una temporada cargada de objetivos. El argentino firmó un vínculo por varias temporadas y su incorporación se convirtió en uno de los golpes más resonantes del mercado europeo.
