Boca atraviesa un momento particular desde el punto de vista ofensivo. El equipo consiguió que sus últimos diez goles fueran convertidos exclusivamente por futbolistas extranjeros, una estadística poco habitual que remite a una marca que no se registraba desde la década de 1960.
La particularidad comenzó con Miguel Merentiel y continuó con Leandro Lozano. Ambos uruguayos fueron protagonistas en los partidos ante San Pablo y San Lorenzo, antes de que la seguidilla se extendiera con los goles de Ángel Romero.
El delantero paraguayo aportó dos tantos en el encuentro frente a Central Córdoba y mantuvo una tendencia que luego tendría como protagonista principal a Enner Valencia. El ecuatoriano fue decisivo ante el conjunto santiagueño y volvió a marcar frente a Racing, esta vez con tres goles.
De esta manera, Boca llegó a diez tantos consecutivos sin que ninguno fuera convertido por un jugador argentino. Kevin Zenón había sido el último futbolista nacional en marcar para el conjunto de la Ribera antes del comienzo de esta particular serie.
La estadística adquiere todavía mayor relevancia al compararla con los antecedentes históricos del club. Para encontrar una seguidilla de características similares hay que retroceder hasta la década de 1960, cuando el brasileño Paulo Valentim tuvo una destacada racha goleadora durante el campeonato de 1961.
El presente ciclo también muestra una mayor variedad de nombres a la hora de encontrar el arco rival. Merentiel, Lozano, Romero y Valencia se repartieron los diez goles y fueron determinantes en distintos partidos de la campaña.
Con la posibilidad de continuar la serie en los próximos encuentros, Boca buscará prolongar una racha que ya quedó registrada entre las estadísticas particulares de la historia del club.
