El Gobierno de Pedro Sánchez aprobó nuevamente este martes los dos decretos de vivienda que fueron rechazados la semana pasada por el Congreso de los Diputados. Ambos textos serán remitidos ahora a la Diputación Permanente, el órgano que mantiene las funciones de la Cámara durante el periodo electoral, para que sean sometidos a convalidación.
La nueva estrategia del Ejecutivo se produce después de la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. En la Diputación Permanente, el Gobierno no necesita el respaldo de Junts para sacar adelante al menos uno de los decretos, debido a la composición de este órgano.
El primer decreto incluye una prórroga de dos años para los contratos de alquiler vigentes y amplía hasta 2030 la protección frente a los desahucios de los colectivos vulnerables. El paquete también contempla ayudas para los inquilinos y bonificaciones fiscales destinadas a los pequeños propietarios que mantengan sus viviendas en alquiler.
A estas medidas se suma una línea de financiación para facilitar la compra de la primera vivienda. El programa, gestionado por el Instituto de Crédito Oficial y dotado con 10.000 millones de euros, permitirá solicitar préstamos sin intereses de hasta 50.000 euros. La iniciativa no establece un límite de edad y tendrá un carácter intergeneracional.
El Gobierno cuenta con apoyos suficientes para convalidar este primer texto en la Diputación Permanente. El PSOE, Sumar, ERC, Bildu, PNV y la representante de Podemos en el Grupo Mixto sumarían, según la distribución actual del órgano, una mayoría de 35 votos frente a 34.
La situación es más complicada para el segundo decreto, que incorpora la renovación automática de los contratos de alquiler y otras medidas de regulación del mercado. El texto genera rechazo entre los nacionalistas vascos, por lo que, sin su respaldo, previsiblemente obtendría 34 votos favorables frente a 35 en contra.
Sánchez reconoció que la aprobación de este segundo paquete será más difícil, pero defendió la decisión de mantener la iniciativa. “El Gobierno va a seguir gobernando; ni tiramos la toalla ni dejamos tirada a la gente”, afirmó el presidente tras la reunión del Consejo de Ministros.
El primer decreto podrá entrar en vigor una vez sea convalidado por la Diputación Permanente. El segundo, en cambio, no tendrá efectos hasta que consiga el respaldo parlamentario necesario, lo que deja abierta la posibilidad de que una de las principales apuestas del Ejecutivo en materia de vivienda vuelva a quedar bloqueada.
