Luis Caputo comenzó en Tailandia una serie de reuniones destinadas a avanzar en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El ministro de Economía busca obtener la aprobación de la tercera revisión del acuerdo vigente y destrabar un desembolso de aproximadamente US$869 millones.
La agenda del funcionario se desarrolla en el marco de los encuentros financieros internacionales que reúnen a ministros de Economía y presidentes de bancos centrales del G20. Durante su estadía, Caputo también participará de las reuniones del Comité de Desarrollo del Banco Mundial y del Comité Monetario y Financiero Internacional.
Uno de los principales objetivos de la delegación argentina será abordar la situación de las reservas internacionales. Para el FMI, la recomposición de los activos externos del país representa una prioridad, ya que permitiría fortalecer la capacidad de la Argentina para afrontar sus compromisos financieros y eventuales dificultades en el frente externo.
El eventual desembolso tendría un impacto directo sobre las reservas, especialmente después de los pagos efectuados por la Argentina al organismo durante las últimas semanas. La aprobación de la revisión constituye, por lo tanto, un paso clave para que el país pueda acceder a los fondos pendientes.
Además de sus conversaciones con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, Caputo tiene previsto reunirse con Ajay Banga, presidente del Grupo Banco Mundial, e Ilan Goldfajn, titular del Banco Interamericano de Desarrollo. Los encuentros apuntan a fortalecer el diálogo con los principales organismos multilaterales.
El ministro viajará acompañado por el secretario de Política Económica, José Luis Daza. Ambos mantendrán reuniones con funcionarios de distintos países de América Latina y con representantes del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI.
A lo largo de la semana, el Gobierno intentará avanzar en dos frentes: conseguir la aprobación de la tercera revisión del programa y garantizar el acceso al desembolso de US$869 millones. Las conversaciones también estarán atravesadas por la necesidad de mejorar la posición externa argentina y asegurar recursos para cumplir con los vencimientos futuros.
