Boca Juniors sufrió un duro golpe en sus aspiraciones internacionales luego de perder 1-0 frente a Vasco da Gama en La Bombonera, por la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana. Sin embargo, Rodolfo Arruabarrena se mostró optimista de cara a la revancha y aseguró que el equipo tiene las herramientas necesarias para revertir el resultado en Brasil.
Durante la conferencia de prensa posterior al encuentro, el entrenador buscó transmitir tranquilidad a los hinchas y destacó la importancia de mantener la confianza pese al resultado adverso. «A la gente le digo que mantenga la ilusión. Faltan 90 minutos y somos Boca», expresó el técnico, convencido de que la clasificación continúa al alcance del conjunto argentino.
Más allá de su mensaje alentador, Arruabarrena reconoció que el rendimiento del equipo estuvo lejos de lo esperado. El Xeneize tuvo dificultades para manejar la pelota durante la primera mitad y mostró demasiada ansiedad a la hora de construir situaciones ofensivas. Recién en el complemento logró imponer condiciones, aunque no consiguió aprovechar las oportunidades generadas.
El entrenador también se refirió a la ausencia de Leandro Paredes, una de las piezas fundamentales del mediocampo. Si bien admitió que su presencia aporta jerarquía y claridad en la circulación, evitó utilizar su baja como justificación por el funcionamiento colectivo. En ese sentido, explicó que la inclusión de Williams Alarcón respondió a una decisión táctica para equilibrar la zona central.
Otro de los aspectos que abordó fue la titularidad de Enner Valencia en lugar de Miguel Merentiel. Según explicó, la elección estuvo relacionada con la intención de contar con mayor presencia física y capacidad en el juego aéreo frente a la defensa brasileña, aunque la apuesta no alcanzó para modificar el resultado.
La derrota también significó el final de una racha de 17 encuentros sin caídas para Boca. A pesar de ese antecedente, Arruabarrena remarcó que el plantel deberá recuperarse rápidamente y concentrarse en los compromisos que tiene por delante, comenzando por el enfrentamiento ante Talleres por el torneo local.
Con la revancha programada para el martes 20 de octubre, Boca tendrá la obligación de conseguir una victoria en Brasil para mantener vivo el sueño de disputar la final continental. El cuerpo técnico buscará corregir los errores de la ida y recuperar la contundencia ofensiva para intentar una remontada que le permita seguir en carrera.
