El Gobierno enfrenta una jornada decisiva en la Cámara de Diputados, donde la oposición intentará reunir el quórum necesario para debatir la derogación del DNU 70/2023. La norma, considerada central por la administración de Javier Milei, incluye modificaciones vinculadas con la venta de tierras rurales a extranjeros y es cuestionada por distintos bloques opositores.

En la Casa Rosada siguen de cerca los movimientos de los legisladores aliados, aunque admiten que el escenario permanece abierto. Una fuente cercana al oficialismo estimó que existen altas probabilidades de que la oposición no consiga iniciar la sesión, pero aclaró que el resultado depende de respaldos que todavía no fueron confirmados.

La oposición necesita alcanzar los 129 diputados presentes para abrir el debate. La convocatoria fue impulsada principalmente por Unión por la Patria, junto con sectores de Provincias Unidas, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica y otros bloques minoritarios. A esa base podrían sumarse legisladores de Misiones y Córdoba, aunque sus posiciones continuaban en evaluación durante las horas previas.

Del otro lado, el oficialismo cuenta con el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, parte de la Unión Cívica Radical y otros espacios provinciales. Sin embargo, la diferencia entre ambos sectores es estrecha y deja la definición en manos de bloques vinculados con los gobernadores de Tucumán, Catamarca y Salta. Las conversaciones se concentraron especialmente en esos legisladores, cuyos votos podrían inclinar la balanza.

Para intentar desactivar la sesión opositora, el oficialismo impulsó una alternativa sobre la Ley de Tierras. La propuesta busca restablecer límites a la extranjerización y ofrecer una salida a los aliados que rechazan ese aspecto del decreto, pero que no están dispuestos a acompañar su derogación completa. La iniciativa sería debatida en una sesión convocada para el 21 de octubre.

La disputa por el DNU se superpone con otros proyectos prioritarios para el Gobierno, como la reforma política y el Presupuesto 2027. Ambos necesitan el apoyo de los mismos gobernadores y bloques dialoguistas que ahora son clave para impedir el avance opositor, lo que expone las dificultades del oficialismo para consolidar acuerdos parlamentarios estables.

La jornada también estará atravesada por una movilización universitaria y por reclamos vinculados con la emergencia en discapacidad y el endeudamiento de las familias. La oposición pretende incluir esos temas en el debate, mientras el Gobierno busca mostrar gestos hacia algunos sectores para reducir la presión política y evitar una derrota en el recinto.

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