El Gobierno enfrenta un panorama parlamentario más complejo del previsto, luego de que los bloques aliados no descartaran apoyar al peronismo en la discusión sobre morosidad y emergencia en discapacidad. Esta señal abre un frente delicado para La Libertad Avanza, que había intentado contener el avance opositor en Diputados.
En la última sesión, el oficialismo decidió apoyar el emplazamiento impulsado por la oposición para evitar una derrota política y ganar tiempo. Sin embargo, esta maniobra no resolvió el problema de fondo: ahora deberá afrontar la votación de iniciativas que incomodan a la Casa Rosada y que podrían sumar apoyos inesperados entre los espacios cercanos al Gobierno.
Referentes de varios interbloques influenciados por gobernadores anticiparon una posición favorable a ambas propuestas. Entre ellas, mencionaron su respaldo a la prórroga de la ley de discapacidad y a la implementación de mecanismos para atender la morosidad, especialmente en los sectores de menores recursos.
La situación más sensible para el oficialismo reside en la falta de una estrategia común entre sus aliados. En el caso de discapacidad, algunos legisladores sostienen que la prórroga obliga a pagar prestaciones atrasadas, pero no fija plazos concretos para regularizar la situación, manteniendo el problema abierto. Aun así, varios admiten que apoyarían el proyecto peronista si el Ejecutivo no presenta una alternativa propia.
En paralelo, el Gobierno analiza la posibilidad de enviar una propuesta superadora a través del Ministerio de Salud, liderado por Mario Lugones. Esa opción podría ser clave para desactivar el avance opositor y ordenar a los bloques aliados, aunque por ahora no existe una definición cerrada sobre cómo el oficialismo encarará la discusión legislativa.
El panorama es todavía más incierto en torno a la morosidad, donde no hay una postura uniforme entre los aliados ni un único texto en debate. Mientras el peronismo busca capitalizar el malestar social por el endeudamiento de los hogares, en la Casa Rosada crece la preocupación ante la posibilidad de que sectores habitualmente cercanos terminen facilitando una votación adversa.
