Una mujer fue condenada por utilizar a su hija, de apenas 12 años, para fraccionar y vender drogas en la provincia de Córdoba. La Justicia consideró probado que la menor era involucrada en actividades vinculadas al narcomenudeo dentro del ámbito familiar.
La investigación se inició a partir de información que alertaba sobre la comercialización de estupefacientes en una vivienda. Durante el procedimiento, los investigadores reunieron elementos que permitieron establecer la participación de la niña en tareas relacionadas con la preparación y distribución de las sustancias.
Según se determinó en la causa, la mujer habría aprovechado la corta edad de su hija para incorporarla a la actividad ilegal. La menor era obligada a colaborar con el fraccionamiento de la droga y con su posterior venta, una situación que expuso a la niña a un contexto de extrema vulnerabilidad.
La Justicia analizó el caso no solo como un episodio de comercialización de estupefacientes, sino también como una forma de explotación de una menor de edad. La utilización de la niña fue considerada un agravante debido a que se trataba de su propia hija y a la responsabilidad de cuidado que tenía sobre ella.
Tras el avance de la investigación y la presentación de las pruebas reunidas, el tribunal resolvió condenar a la acusada. La sentencia destacó la gravedad de involucrar a una menor en una estructura de narcomenudeo y el impacto que ese tipo de prácticas puede generar en su desarrollo y en su entorno familiar.
La niña quedó bajo la intervención de los organismos de protección correspondientes, mientras que la mujer deberá cumplir la pena impuesta por la Justicia. El caso volvió a poner el foco en el uso de niños y adolescentes para actividades delictivas, una modalidad que dificulta su detección y profundiza las condiciones de vulnerabilidad de las víctimas.
