El Gobierno presentó un nuevo programa para impulsar los créditos hipotecarios mediante una licitación de plazos fijos por un total de $2 billones, con el objetivo de ampliar el fondeo disponible para los bancos y facilitar el acceso a la vivienda. La medida busca que esas entidades destinen los fondos a préstamos hipotecarios para personas humanas, orientados a la compra, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda.
Según lo anunciado por el Ministerio de Economía, cada licitación será por $200.000 millones y el dinero obtenido tendrá un destino específico. Las entidades que resulten adjudicatarias deberán aplicar esos recursos a créditos hipotecarios para primera vivienda, dentro de un plazo de 90 días corridos desde la constitución del depósito.
El esquema fija condiciones precisas para los préstamos. La tasa máxima para el tomador será de UVA + 7,50%, el plazo mínimo de financiación será de 15 años y el monto tope por crédito se ubicará en 150.000 UVA.
De acuerdo con las proyecciones oficiales, el programa podría alcanzar soluciones habitacionales para entre 17.000 y 18.000 familias. Esa estimación surge del volumen total licitado y del valor de referencia calculado por el equipo económico para el universo potencial de beneficiarios.
La iniciativa apunta a reactivar un mercado que venía mostrando una oferta muy limitada de financiamiento de largo plazo. Con este mecanismo, el Gobierno busca que los bancos cuenten con fondos más estables para sostener líneas hipotecarias y ampliar el acceso al crédito para hogares que hoy no logran calificar en las condiciones tradicionales.
El programa se centra en la primera vivienda y deja afuera a quienes no puedan demostrar capacidad de repago o no cumplan con los requisitos formales que exige el sistema financiero. Así, el esquema queda dirigido a personas con ingresos comprobables y una situación crediticia compatible con este tipo de préstamos ajustados por UVA.
