Los bancos públicos han acelerado sus planes de refinanciación de deudas en un contexto marcado por una morosidad en alza y un acceso al crédito cada vez más restringido. Banco Nación, Banco Provincia y Banco Ciudad han endurecido y al mismo tiempo ampliado sus ofertas para aliviar a familias y clientes que enfrentan atrasos en préstamos y tarjetas.
La estrategia de estas entidades busca sustituir pasivos más costosos por líneas con tasas más bajas y plazos más extensos. En la práctica, se trata de facilitar la cancelación de deudas impagas mediante cuotas más accesibles y esquemas adaptados al nivel de mora de cada cliente.
En el caso del Banco Nación, una de las alternativas más amplias permite consolidar obligaciones de consumo con montos de hasta 100 millones de pesos y plazos de hasta 120 meses, es decir, 10 años. También ofrece refinanciaciones específicas para tarjetas de crédito con atrasos de hasta 90 días, con topes que llegan a 10 millones de pesos y cuotas en hasta 60 meses.
El Banco Provincia, por su parte, ha reforzado su programa de desendeudamiento con tasas que parten desde el 31% anual para los casos de mayor sobreendeudamiento. La entidad bonaerense también ha dispuesto líneas con plazos de hasta 72 meses y otras opciones específicas para consumos con tarjeta, buscando evitar que la mora continúe en aumento.
El Banco Ciudad se sumó con una propuesta apoyada por la Legislatura porteña que fija una tasa nominal anual máxima del 35% y un plazo mínimo de 24 meses. El programa pretende ordenar deudas de personas que ya están en incumplimiento y ofrecer una vía de regularización antes de que la situación financiera se deteriore aún más.
El trasfondo de estas medidas es una morosidad que ha alcanzado niveles récord, obligando a la banca pública a actuar con rapidez. Con más clientes en dificultades y una recuperación del crédito todavía frágil, los bancos estatales apuestan a refinanciar antes que dejar que la deuda entre en una situación de mayor deterioro.
