El cantante de RKT Simón Natanael Alvarenga, conocido artísticamente como Callejero Fino, será indagado este lunes poco antes del mediodía por el fiscal Cosme Iribarren, de la UFI de Benavídez, acusado de tenencia ilegal de arma de guerra. El artista pasó la noche detenido en una dependencia policial tras su arresto en la zona de Tigre, luego de que en un control vehicular se encontrara una pistola Glock calibre .40 con la numeración limada y un cargador con alrededor de doce municiones. La camioneta en la que circulaba, una Volkswagen Amarok, no tenía patente, y tanto el vehículo como el arma quedaron secuestrados a disposición de la Justicia.

Según la reconstrucción del caso, el procedimiento se inició en Villa La Ñata, partido de Tigre, cuando personal del Centro de Operaciones Tigre y de la Policía Bonaerense detuvo la marcha de la camioneta de alta gama que conducía el músico junto a otro joven. En la requisa del vehículo, los agentes hallaron la Glock .40 con la numeración suprimida en el interior, lista para ser utilizada, con una docena de balas en el cargador. Los investigadores remarcan que la supresión del número de serie agrava el cuadro, ya que dificulta rastrear la procedencia del arma y abre la sospecha de que pudo ser adquirida en el mercado negro.

El expediente, que inicialmente fue caratulado como tenencia ilegal de arma de guerra, contempla una pena mínima de dos años de prisión, aunque se trata de un delito excarcelable. Sin embargo, el fiscal Iribarren analiza la posibilidad de agravar la acusación y pasar a portación ilegal de arma de guerra, al considerar que el arma estaba siendo trasladada en un lugar público, cargada y en condiciones de uso. En ese caso, la escala penal se eleva: la portación ilegal de un arma de guerra prevé una pena mínima superior, estimada en torno a los tres años de prisión, también excarcelable pero con un impacto procesal más severo sobre la situación del imputado.

En paralelo, el abogado del cantante, el letrado Ignacio Barrios, viaja este lunes por la mañana hacia Benavídez para constituirse formalmente como defensor de Callejero Fino. En diálogo con Infobae, Barrios expresó su preocupación por el antecedente penal de Alvarenga: cuando tenía 20 años, el artista fue condenado a seis años de prisión por un robo, causa que derivó en una etapa de prisión domiciliaria y marcó su pasado judicial. “La camioneta es de él. La falta de patente, en todo caso, es una infracción. El tema aquí es el arma. Ya cumplió una condena. Hay que ver cómo influye esta condena previa para que el fiscal analice si pide la detención o no”, señaló el abogado, que también advirtió que el fiscal podría cuestionar quién limó la numeración del arma.

La defensa se enfocará en la audiencia de indagatoria para intentar atenuar el cuadro acusatorio y evitar que se dicte una prisión preventiva efectiva. Mientras tanto, Callejero Fino permanece alojado en la comisaría cuarta de Benavídez, incomunicado y a disposición del fiscal Iribarren, a la espera de presentarse cara a cara ante la Justicia para dar su versión de los hechos. El caso, que involucra a una de las figuras más populares del género urbano RKT —cercano a artistas como María Becerra y La Joaqui—, reabre el debate sobre el impacto de los antecedentes penales en la carrera de los músicos y sobre el alcance de las figuras de tenencia y portación de armas de guerra en el Código Penal argentino.

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