En medio del conflicto judicial y mediático que enfrenta a Tini Stoessel con su padre por el manejo de su patrimonio y el control económico de su carrera, la mirada está puesta ahora en los posibles delitos que podrían surgir si las irregularidades detectadas por una auditoría privada se transforman en una denuncia formal ante la justicia. En diálogo con Infobae en Vivo, el abogado penalista Leonardo Sigal analizó el caso desde el punto de vista jurídico y describió cuáles serían las figuras penales aplicables si se comprobara que hubo un perjuicio económico para la cantante, consecuencia directa de las decisiones de su progenitor en la administración de los bienes generados por su actividad artística.

El eje del análisis está en el resultado de la auditoría que habría encarado Tini sobre todos los ingresos y contratos de los últimos años, en un esquema de sociedades donde, según trascendió, su padre figura como titular, socio principal o único controlante. Allí se habría detectado que las mayores ganancias de la artista se concentraban en estructuras empresariales a las que ella no tenía acceso como accionista, mientras que la administración efectiva quedaba en manos de Alejandro Stoessel. Si de esa pericia surgiera un detrimento patrimonial para la cantante —es decir, una pérdida económica injustificada atribuible a maniobras de su propio representante—, Sigal indicó que entrarían en juego los artículos del Código Penal, que contemplan la defraudación y la administración fraudulenta como delitos.

El penalista explicó que la defraudación y la administración fraudulenta se configuran cuando una persona, aprovechando una posición de confianza o un poder de administración sobre los bienes de otro, realiza actos que perjudican el patrimonio ajeno, desviando fondos, ocultando ganancias o manejando los recursos con fines distintos a los acordados. En este caso, el foco está puesto en el rol de Alejandro Stoessel como gestor económico de la carrera de su hija durante más de quince años y en el manejo de las sociedades vinculadas a contratos discográficos, giras y acuerdos comerciales. De confirmarse que se tomaron decisiones que beneficiaron de manera exclusiva al padre, dejando a la artista sin control real sobre sus ingresos, esas maniobras podrían encuadrarse en alguna de esas figuras penales.

Sigal detalló además el camino procesal que seguiría una eventual causa penal. En primer lugar, la auditoría privada encargada por Tini funcionaría como un insumo inicial, pero no sería tomada como prueba definitiva: la fiscalía debería ordenar su propia pericia contable, con organismos oficiales, para determinar con precisión la existencia del perjuicio y la trazabilidad del dinero. Paralelamente, el abogado de la víctima impulsaría una investigación desde la querella, aportando documentación, contratos y movimientos bancarios. En ese escenario, los delitos de administración fraudulenta y defraudación prevén penas de uno a seis años de prisión cada uno. El punto crítico —advirtió el especialista— aparece si se concluye que no hubo una única maniobra, sino varias operaciones independientes a lo largo del tiempo, ya que en ese caso las figuras penales podrían jugar en concurso real, elevando el piso de la pena mínima y acercando el cuadro a una posible condena de cumplimiento efectivo.

El análisis no se agota en el plano privado entre padre e hija. Sigal sumó una tercera dimensión: la situación impositiva de las sociedades involucradas. Si en el marco de la investigación se detectaran irregularidades fiscales —como evasión, ocultamiento de ingresos o declaraciones engañosas ante el fisco—, podrían añadirse cargos vinculados al derecho tributario, configurando también un posible detrimento hacia el Estado. En ese caso, el conflicto patrimonial entre Tini Stoessel y Alejandro Stoessel dejaría de ser solo un asunto familiar y societario para transformarse en una causa con impacto público, donde se debatiría tanto la protección del patrimonio de la artista como el cumplimiento de las obligaciones fiscales derivadas de la millonaria carrera de una de las figuras más importantes de la música pop argentina.

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