El Vaticano confirmó de manera definitiva la culpabilidad del sacerdote argentino Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto del Verbo Encarnado y de las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará, por abusos sexuales cometidos contra varias personas.
La decisión fue adoptada luego de que el Tribunal Penal Especial de Primera Instancia y el Tribunal de Apelación de la Iglesia alcanzaran la denominada “certeza moral” sobre la responsabilidad del religioso. Según la comunicación oficial, los hechos fueron considerados delitos contra el sexto mandamiento y se habrían cometido con violencia contra varias víctimas.
Buela, nacido en Argentina y fallecido en Génova en 2023, había sido apartado de sus funciones tras las denuncias presentadas en su contra. El proceso canónico concluyó que incurrió en múltiples delitos contemplados en el canon 1395 § 2 del Código de Derecho Canónico, referido a las transgresiones contra la moral sexual.
El sacerdote fue acusado de abusos por alrededor de veinte seminaristas desde comienzos de la década de 2000. Las denuncias involucraron a integrantes vinculados con las comunidades religiosas que había fundado y derivaron en una investigación interna dentro de la Iglesia.
La resolución fue comunicada oficialmente durante una reunión realizada en Roma el 14 de septiembre. En ese encuentro participaron delegados pontificios, superiores provinciales de ambas instituciones y representantes del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.
Con la confirmación de la sentencia en las dos instancias eclesiásticas, la Iglesia consideró establecido de manera definitiva que Buela fue responsable de los hechos denunciados. El Vaticano también señaló que las comunidades fundadas por el sacerdote atraviesan un proceso de renovación institucional tras las conclusiones del procedimiento.
