Miles de fieles iniciaron durante la madrugada de este sábado la 52.ª Peregrinación Juvenil a Luján, una caminata de aproximadamente 60 kilómetros que comenzó en la iglesia de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers. La marcha se puso en marcha pese a las tormentas que afectaron al Área Metropolitana de Buenos Aires y que complicaron las primeras horas del recorrido.
Los peregrinos partieron con paraguas, pilotos y ropa impermeable para hacer frente a la lluvia y a las bajas temperaturas. Aunque el temporal alteró el inicio de la jornada, los grupos continuaron avanzando por la traza prevista, que atraviesa los partidos de Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez antes de llegar a la Basílica de Luján.
El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó tormentas hasta el mediodía del sábado. Durante la tarde continuarían las lluvias, mientras que las condiciones comenzarían a mejorar hacia la noche, con cielo mayormente nublado. En Luján se esperaba una temperatura mínima de 9 grados y una máxima de 20.
La salida oficial de la Imagen Peregrina estaba prevista para las 10, mientras que la misa central se celebrará el domingo a las 7 en el santuario. Las autoridades estimaban que la mayor parte de los participantes arribaría después de atravesar una jornada marcada por la lluvia y el frío.
El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires puso en marcha un operativo especial de seguridad, salud y asistencia que se extenderá durante las 36 horas de la peregrinación. El dispositivo incluye la participación de los municipios ubicados sobre el recorrido y de distintos organismos provinciales y nacionales.
La coordinación general se realizará desde un Centro de Operaciones de Emergencias instalado en la Universidad Nacional de Luján. Desde allí se articularán las respuestas ante eventuales incidentes junto con los ministerios de Seguridad, Salud, Desarrollo de la Comunidad, Infraestructura, Transporte, Ambiente y Comunicación.
El Ministerio de Seguridad bonaerense desplegará efectivos de distintas áreas, patrulleros, motocicletas, caballos, un helicóptero y drones para monitorear el trayecto. También se instalarán torres de iluminación en puntos estratégicos para mejorar la visibilidad y reforzar la seguridad durante la noche.
El área de Transporte ordenará la circulación y aplicará restricciones al tránsito vehicular en los sectores afectados por la caminata. En paralelo, el Ministerio de Infraestructura dispondrá puntos de provisión de agua, iluminación y grupos electrógenos con combustible de reserva.
La atención sanitaria estará coordinada por la Región 7 de Salud, que reforzará las guardias de los hospitales provinciales y municipales vinculados con el operativo. El despliegue busca garantizar asistencia a los peregrinos durante todo el trayecto, especialmente ante las condiciones meteorológicas adversas que acompañaron el comienzo de la movilización.
