El presidente Javier Milei prepara una nueva gira internacional con destino a París, acompañado por una nutrida delegación de mandatarios provinciales. El viaje está previsto entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, en el marco de la denominada Argentina Week, una serie de jornadas orientadas a promocionar oportunidades de inversión y mostrar el potencial productivo del país ante empresarios y funcionarios franceses. La presencia de doce gobernadores en el avión presidencial no solo apunta a reforzar la agenda económica, sino también a exhibir una foto de respaldo político en medio de tensas negociaciones internas por el Presupuesto y la reforma electoral.
Según la información disponible, la comitiva de gobernadores que ya confirmó su participación está integrada por Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta), Alberto Weretilneck (Río Negro), Ignacio Torres (Chubut) y Rolando Figueroa (Neuquén). A ellos se suman Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Leandro Zdero (Chaco, identificado como aliado electoral de La Libertad Avanza), completando así la lista de doce mandatarios que acompañarán al jefe de Estado en la capital francesa. Se trata, en su mayoría, de gobernadores que ya habían tenido participación en giras anteriores y que mantienen un canal de diálogo más fluido con la Casa Rosada.
En la delegación también podrían integrarse figuras clave de la política nacional, como el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, cuya presencia aún no fue confirmada de manera oficial. El viaje incluirá además al jefe de Gabinete, Diego Santilli, y a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que se han transformado en piezas centrales de la arquitectura política del oficialismo. El objetivo declarado de la gira es posicionar a las provincias como destinos atractivos para la inversión privada en sectores como energía, minería estratégica, infraestructura y agroindustria, pero el trasfondo político es inocultable.
La selección de los gobernadores que se subirán al avión presidencial deja en evidencia que no todos los mandatarios con buena relación con el Gobierno serán parte de la foto en París. El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, declinó la invitación, mientras que el cordobés Martín Llaryora resolvió enviar una delegación en su lugar y no viajar personalmente. En Santa Fe, Maximiliano Pullaro ya informó que no participará de la gira, aunque en los días previos continuaron las gestiones desde el entorno presidencial para intentar que revise su negativa. Estas ausencias marcan los límites de la estrategia de Milei, que alterna gestos de apertura con presiones en la negociación por leyes clave.
Dentro del Ejecutivo se espera que la Argentina Week funcione también como una suerte de «mesa chica ampliada» entre la Nación y las provincias. Más allá de las presentaciones formales ante inversores y de los paneles sectoriales, el Gobierno libertario busca aprovechar la convivencia de varios días en el exterior para afinar acuerdos, tantear apoyos y reducir la tensión que se arrastra al Congreso. La imagen de Milei rodeado por una docena de gobernadores de distintos signos políticos procurará enviar hacia afuera la señal de un país dispuesto a atraer capitales, y hacia adentro la de un oficialismo que, pese a los conflictos, intenta sostener puentes con los mandatarios provinciales en un contexto económico y social marcado por la austeridad y la disputa por los recursos.
